Los jóvenes trabajadores y estudiantes que quieren luchar contra el fascismo, el militarismo y los recortes sociales necesitan una comprensión clara de La Izquierda, que desempeña un papel clave en la implementación de recortes sociales y la deportación de refugiados, y que además está fundamentalmente de acuerdo con la política del gobierno en la cuestión de la guerra.
El resultado de las elecciones federales alemanas el 23 de febrero es producto de una profunda crisis política y social que conducirá a explosivos conflictos de clases.
Las elecciones federales de Alemania en 2025 han exacerbado la crisis política en Alemania y Europa. El resultado plantea a los trabajadores y jóvenes que quieren luchar contra el fascismo, el militarismo y los recortes sociales preguntas y tareas políticas fundamentales.
Por primera vez desde la caída del Tercer Reich hace 80 años, hay una posibilidad real de que un partido que mantiene una continuidad ideológica directa con los nazis ingrese al Gobierno.
Toda la campaña para las elecciones federales de este mes ha sido un espectáculo repulsivo. Todos los partidos en el Bundestag (parlamento) y sus candidatos a la cancillería compiten entre sí incitando el odio contra los refugiados, exigiendo más gasto en rearmamento alemán y europeo y tratando de congraciarse con la fascista Alternativa para Alemania (AfD).
En vísperas de las elecciones federales alemanas, en los medios burgueses se multiplican los artículos que promueven al partido La Izquierda y que intentan presentar a su candidata principal, Heidi Reichinnek, como una nueva figura de la izquierda.
La incitación al odio contra los inmigrantes, el rearme y los recortes en las prestaciones sociales estuvieron en el centro del reciente debate en horario de máxima audiencia entre el canciller Olaf Scholz (socialdemócrata, SPD) y el líder de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), Friedrich Merz.
El fin de semana pasado, cientos de miles de personas volvieron a manifestarse contra el racismo, la AfD y el giro hacia la derecha de todo el establishment político.
Si quieres las políticas de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), también puedes votar a Los Verdes. Ese es, en esencia, el mensaje central del plan de 10 puntos de Robert Habeck, “Ofensiva de seguridad para Alemania”.
Los democristianos han demostrado vívidamente que no se dejarán disuadir de abrazar a Alternativa para Alemania (AfD), ni por protestas masivas ni por voces críticas aisladas dentro de sus propias filas.
Después de haber votado dos veces con Alternativa para Alemania (AfD) a favor de una política brutal de cierre de fronteras contra los refugiados, los grupos parlamentarios conservadores en el Bundestag Unión Demócrata Cristiana/Unión Social Cristiana (CDU/CSU) y el Partido Democrático Libre (FDP) están dispuestos a aceptar al partido de extrema derecha como socio del gobierno.
Por primera vez en los 75 años de historia del Parlamento alemán en la posguerra, una de las mayores bancadas ha hecho causa común con fascistas para aprobar una moción autoritaria y racista.
Ochenta años después de la liberación de Auschwitz, el genocidio, la persecución de millones de personas por su origen, la guerra e incluso el posible uso de armas nucleares vuelven a considerarse “normales”.
•Peter Schwarz
Declaración del Sozialistische Gleichheitspartei para las elecciones federales alemanas
El Sozialistische Gleichheitspartei (Partido Socialista por la Igualdad, SGP) se presenta a las elecciones federales para oponerse a la coalición de todos los partidos que abogan por la guerra y la austeridad.
Los políticos y medios de comunicación alemanes han respondido a la victoria electoral de Donald Trump en Estados Unidos tomando pasos agresivos para normalizar el fascismo.
Elon Musk, el dueño de Tesla, SpaceX, y la red social X, está utilizando su pasmosa fortuna para financiar y promover a fuerzas fascistas en todo el mundo.
La Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) no es una alternativa a los partidos establecidos, sino más bien un intento de erigir nuevos soportes para el gobierno capitalista en medio de la más profunda crisis global del capitalismo.
La indignación por las políticas de guerra y recortes sociales del gobierno federal se está manifestando en pérdidas masivas para los partidos del establishment, de las cuales se están beneficiando la extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) y la escisión del Partido de La Izquierda, la Alianza de Sahra Wagenknecht (BSW).