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La defensa de la educación pública en Chicago
y el socialismo
Por Partido Socialista por la Igualdad
25 Febrero 2013
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el autor
Esta declaración apareció en inglés el
14 de febrero, 2013
El Partido Socialista por la Igualdad demanda la movilización
de todos los trabajadores de Chicago contra los planes de cierre
de 100 escuelas públicas más, lo que despedazaría
a las comunidades y devastaría vecindarios enteros.
En contra de las exigencias del gobierno del alcalde Ram Emanuel
y de toda la clase política, los trabajadores de Chicago
deben exigir: ¡ningún cierre de escuelas! En vez
de cerrar las escuelas públicas, se necesitan mayores recursos
para reabrir escuelas cerradas, contratar más maestros
y modernizar la infraestructura escolar ¡Decir que no hay
dinero para la educación, mientras las corporaciones obtienen
ganancias récord y el mercado de valores se eleva hasta
los cielos, es una mentira!
Lo que ocurre en Chicago es parte de una estrategia nacional
de la clase gobernante para acabar con la educación pública.
Ciudades como Detroit, Nueva York, Nueva Orleans, Filadelfia y
Washington D.C. confrontan cierres de escuela y la expansión
de colegios particulares subvencionadas (charter schools, en inglés).
Se ha despedido masivamente a miles de maestros y los que aún
pueden seguir enseñando son victimizados, evaluados a través
de exámenes. Los trabajadores de la educación -al
igual que los conductores de buses escolares de Nueva York, trabajadores
sociales, enfermeras y persona de apoyo encaran- continuos ataques
a sus empleos, salarios y beneficios.
Como en otras ciudades, el cierre de escuelas en Chicago está
siendo justificado por la "infrautilización".
Esto es un engaño. Las aulas están abarrotadas y
los maestros saturados de trabajo. En realidad las escuelas están
siendo clausuradas para dar espacio -propiedades e infraestructuras-
a intereses privados.
La serie de supuestos encuentros -juntas de participación
comunitaria- para discutir los cierres y las consolidaciones fueron
un fraude. Estos sirvieron para dar al proceso de clausuras de
escuela una apariencia democrática, cuando en realidad
todas las decisiones habían sido tomadas de antemano.
Muchas de estas reuniones han sido espectáculos degradantes.
A los padres, estudiantes y maestros que tuvieron que esperar
horas para defender sus propias escuelas se les impidió
cuestionar los cierres. Por cada escuela que se salvara, otra
sería cerrada en su lugar.
¡Es necesario contraatacar en base a un claro entendimiento
de quiénes son nuestros amigos y quiénes son nuestros
enemigos!
Primero, hay que entender que la campaña para defender
la educación pública requiere una lucha política
contra los Demócratas y Republicanos. Ambos partidos del
gran capital están absolutamente unidos en su compromiso
para acabar con el sistema de educación pública.
La gobierno Bush inició el programa "¡Qué
ningún niño sea abandonado!" (No Child Left
Behind, en inglés), que hizo uso de evaluaciones justificar
cierres punitivos de escuelas. A ese programa le siguió
otro, con el nombre de "La carrera hacia la cima" (Race
to the Top, en inglés) de Obama. Éste destina dinero
a los estados para promover la privatización de escuelas
y el despido en masa de maestros y otros empleados.
Emanuel no está haciendo nada más que llevar
a cabo en Chicago la política nacional del gobierno de
Obama. Chicago es la ciudad natal de Obama y Emanuel es su ex
jefe de gabinete y principal recaudador de fondos. Sigue al tanto
de todo lo que ocurre, incluyendo las medidas que propone el secretario
de Educación, el ex gerente general de las escuelas públicas
de Chicago, Arne Duncan.
Segundo, es necesario partir de las experiencias de la huelga
de maestros de Chicago y entender el rol del Sindicato de Maestros
de Chicago (Chicago Teachers Union, en inglés, CTU).
El CTU no representa los intereses de los maestros, que han mostrado
un gran coraje y la determinación de luchar por la defensa
de la educación pública. Por el contrario, el CTU
habla en nombre de una capa de ejecutivos sindicales privilegiados
que se dedican por sobre todas las cosas a preservar sus alianzas
con el partido Demócrata y a apoyar el sistema capitalista.
Aunque el CTU se disfraza de "izquierdista" es responsable
del programa agresivo de cierres de escuelas.
Este último otoño, 26,000 maestros se lanzaron
a la huelga en defensa de la educación pública.
Lograron un inmenso apoyo de toda la clase trabajadora. El CTU
respondió acabando con la huelga para impedir que se transformara
en una lucha mucho más amplia de los obreros contra los
cierres de escuela y los ataques a los servicios sociales. Después
de tan sólo una semana, la huelga terminó por completo
bajo los las condiciones que Emanuel exigía.
El Partido Socialista de la Igualdad intervino en esa huelga,
demandando la creación de comités de lucha que unieran
a todas las secciones de la clase obrera en contra de Emanuel
y la clase política de la ciudad. El PSI advirtió
que al terminar con la huelga, el CTU allanaba el camino de cierres
de escuelas y de ataques a otros trabajadores de la ciudad, justamente
el siguiente ítem de la agenda de Emanuel. Esto es lo que
precisamente ha ocurrido.
Todo el mundo sabía durante la huelga de que los funcionarios
de la ciudad exigían los cierres de escuelas. El CTU aceptó,
a cambio de tan sólo un asiento en la mesa de negociaciones.
Poco después de la derrota, la presidente del CTU Karen
Lewis le dijo al diario Chicago Tribune: "Entendemos
que existe una campaña agresiva de cerrar escuelas. O lo
hacemos juntos, de forma razonable, o siempre seguiremos peleándonos.
El problema es que la gente que quiere a cargo de esa política
quiere tomar decisiones unilateralmente".
La dirección del CTU no ha cambiado. En esta semana
apareció un video donde Lewis promete que el CTU movilizará
a todas sus fuerzas para ayudar a las escuelas reciban a estudiantes
de las escuelas cerradas. Urgió a los maestros, muchos
de los cuales han sido despedidos en masa, a apoyar al sindicato
en la implementación de los cierres.
El PSI invita a los maestros, los trabajadores y todos los
vecinos a establecer comités de acción, independientes
de los sindicatos, que unan a la clase obrera contra los dictados
de Emanuel y el consejo escolar.
La defensa de la educación pública es sobretodo
una lucha política; una que debe ser dirigida contra el
completo sistema económico. La educación pública
está basada en el principio fundamentalmente igualitario
de que todos deben tener acceso a una educación de calidad.
Esto es incompatible con la continua existencia del capitalismo,
defendido por Demócratas y Republicanos, cuya característica
más esencial es la desigualdad.
La política nacional de la "reforma" de la
educación pública es un aspecto del total ataque
a los derechos sociales más básicos de la clase
trabajadora, que están siendo despedazados para que los
obreros paguen por el rescate de los bancos y las grandes empresas
después de la crisis financiera del 2007-2008.
Un nuevo liderazgo y partido político de la clase trabajadora
debe ser construido. Urgimos a todos los trabajadores y jóvenes
que lean el World Socialist Web Site y tomen el camino
de la lucha por el socialismo.
Para más información, visite a www.socialequality.com
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