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Contradicciones y mentiras de la causa bélica de los
Estados Unidos contra Irak
Por Patrick Martin
14 Mayo 2003
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el autor
Abajo siguen las palabras que Patrick Martin, miembro del
Comité de Redacción de la WSWS, le dirigiera a la
conferencia de ésta y del partido Socialista por la Igualdad
que se celebrara en la ciudad de Ann Arbor, estado de Michigan,
del 29 al 30 de marzo del presente.La consigna de la conferencia
fue "El socialismo y la lucha contra el imperialismo y la
guerra: estrategia y programa para un nuevo movimiento internacionalde
la clase obrera". El Sr. Martin presentó la primera
de seis resoluciones que fueron debatridas y adoptadas por la
conferencia, "¡Alto a la guerra contra Irak! ¡Estados
Unidos y la Gran Bretaña fuera del Oriente Medio!"
El gobierno de Bush se ha hecho esfuerzos por refutar las acusaciones
del movimiento internacional anti bélico que la guerra
es por el petróleo. Repetidamente ha declarado que su objetivo
consiste en convertir los campos petrolíferos de Irak en
propiedad del pueblo y garantizar que el petróleo sirva
sus intereses. Pero podríamos preguntar: ¿por qué
no hace la misma cosa en los Estados Unidos, cuyos grandes recursos
petrolíferos no son para beneficio del pueblo?
La Arabia Saudita, principal aliado de los Estados Unidos en
esta guerra, posee las reservas petrolíferas mayores del
mundo, pero el pueblo saudita no es dueño de los recursos
petrolíferos, los cuales tampoco son para su beneficio.
Los campos petrolíferos de Arabia Saudita le pertenecen
al monarca, y los ingresos de la venta del petróleo es
propiedad privada de los 6000 descendientes del rey Ibn Saud.
Todo esfuerzo para que la monarquía saudita establezca
siquiera un presupuesto para el país y separar así
los fondos del gobierno de la propiedad privada del monarca y
sus descendientes han fracasado totalmente. Todos los ingresos
pagados por Aramco, consorcio estadounidense que en realidad maneja
los campos petrolíferos, no están destinados a la
nación saudita, para no hablar de sus 20 millones de habitantes,
sinoa las cuentas bancarias personales de la monarquía
Saudita, la cual todavía está en su segunda generación:
los hijos del Rey Saud.
Todos hemos oído acerca de las atrocidades cometidas
por Saddam Hussein, y aquí no hay nadie que defienda ni
su régimen ni su práctica. Pero examinemos la historia
de la monarquía saudita. El Rey Ibn Saud llegó al
poder durante la guerra civil en la península árabe
a principios de la década del 20. De acuerdo a una historia
reciente que lo critica a él y a su familia, "Ya para
cuando doblegaban al país, habían ejecutado a 40,000
personas en público y otras 350,000 habían sufrido
amputaciones. Estas cifras representan, respectivamente al 1%
y el 7% de una población, lo cuyal significa aproximadamente
cuatro millones de personas".
¡Siete por ciento de la población totalporcentaje
mayor entre los hombres adultosha sufrido amputaciones bajo
el régimen del Rey Saud! La misma situación existe
en todos los reinos del Golfo. No son estados nacionales en ningún
sentido moderno de la palabra. Son propiedad de gobernantes basados
en tribus. Los recursos petrolíferos de esos países
benefician a los gobernantes, no al pueblo. Aún así,
el gobierno de Bush, debido a que estos regímenes permiten
en sus territorios bases aéreas y navales para atacar a
Irak, no se ha atrevido a sugerirpor lo menos hasta ahoraque
estos regímenes deberían ser derrocados.
Y entonces nos encontramos con la última justificación:
el gobierno de Bush intenta reconstruir a Irak para beneficio
del pueblo. El plan es lograr que el Consejo de Seguridad de la
Organización de las Naciones Unidas [ONU] se ponga de acuerdo,
por medio de una resolución u otra medida, para que el
Programa de Petróleo a Cambio de Alimentos, que ya funcionaba
antes de la guerra, se use básicamente para pagarle a Estados
Unidos por haber invadido a Irak.
Las empresas estadounidenses entrarán para reconstruir
ciertos lugares de Irak: los campos petrolíferos, los ingenios
de petróleo, etc. El precio de esa reconstrucción
será pagado con los ingresos del petróleo que antes
estaban destinados a lo que anteriormente se conocía como
el Programa de Petróleo a Cambio de Alimentos. También
van a ofrecer contratos para la reconstrucción de escuelas
y hospitales.
Han prometido seguro médico a toda la población
del país, así como también la construcción
de miles de escuelas. ¿Por qué no han podido poner
en práctica un plan semejante en los Estados Unidos, o
en ningún otro país del mundo?
Es importantísimo comprender las dimensiones internacionales
de la guerra, como también lo es comprender el impacto
del movimiento internacional contra la guerra. Ahora se puede
ver claramente el enorme significado de la decisión de
Turquía en vetar el uso del frente norteño. Los
Estados Unidos no ha podido lograr que una división blindada
cruce Irak desde el norte, lo cual ha producido una situación
mucho más difícil en el sur.
En segundo lugar, no se puede menospreciar el impacto sobre
el pueblo y los soldados iraquíes que ha tenido el saber
que las masas amplias de pueblos de todo el mundo los apoyan,
y que la enorme mayoría de la población mundial
se opone a la intervención de los Estados Unidos. Para
aquellos de nosotros que pertenecen a la generación que
llegó a ser adulta durante la Guerra de Vietnam, esto es
algo muy diferente. Fueron muchos los años que pasaron
antes de Vietnam convertirse en sinónimo de los crímenes
perpetrados por los Estados Unidos. Pero este ya es el caso en
cuanto a la guerra contra Irak.
Hay que prestar atención seria al primer informe [de
la conferencia, presentado por David North], el cual advierte
que sería un error trágico si menospreciáramos
lo tenaz, despiadado y bestial de la clase gobernante estadounidense
cuando decide defender sus intereses. Ya los medios de prensa
derechistas de los Estados UnidosFox TV, el New York Post,
el Wall Street Journalha hecho varios comentarios que sugieren
que el problema principal de los Estados Unidos es que está
muy limitado, que se preocupa demasiado con evitar las bajas civiles
y que ha llegado el momento de quitarse los guantes. Esta es la
facción MacArthur-Lemay-Goldwater, que abogaba por "bombardearlos
hasta mandarlos de nuevo a la Edad de Piedra". Estos fueron
los tipos que fueron mantenidos fuera, a quienes no se les permitió
dirigir la política exterior de los Estados Unidos por
30 años. Pero son los que ahora controlan el Pentágono
y la Casa Blanca.
El viernes pasado el Wall Street Journal publicó un
editorial que más o menos seguía esta misma línea:
que el esfuerzo bélico de los aliados hasta ahora había
sido definido por los escrúpulos de los Estados Unidos
en cuanto a las bajas civiles; escrúpulos que deberían
descartarse. El editorial declara: "El punto que queremos
enfatizar es que el primer y mayor objetivo de los Estados Unidos
es la victoria. Los Estados Unidos, antes de comenzar a preocuparse
acerca de la reconstrucción de Irak, tiene que ganar militarmente.
Y tiene que hacerlo de manera decisiva".
Continúa: "Los iraquíes y el Oriente medio
entero, ahora sólo quedarán impresionados si ven
que los Estados Unidos ejecuta esta guerra con todo lo que se
requiere para triunfar. Si civiles mueren porque fueron colocados
delante de blancos militares, la responsabilidad moral de su perjuicio
caerá sobre los hombros de los que los pusieron ahí".
Me gustaría que ustedes fueran a cualquier ciudad de
los Estados Unidos para ver si los llamados blancos militares
se pueden separar de la población civil que los rodea.
¿Cuál sería un blanco militar en Washington?
¿A qué distancia del Pentágono están
los hogares civiles? Al otro lado de la carretera.
Aquellos que sostienen que es la política intencional
del gobierno iraquí poner a los civiles al lado de los
blancos militares simplemente están ofreciendo razón
y justificación adelantadas para las masacres. Y eso es
precisamente lo que por ahí se asoma en esta guerra si
los militares estadounidenses llegan a encontrarse en jaque.
Al mismo tiempo, hay límites históricos bien
definidos. La tecnología militar delos Estados Unidos es
suprema. Pero para conquistar al mundo, tendría que abastecer
esa tecnología militar a 5 o 10 millones de soldados, no
simplemente a los pocos cientos de miles que actualmente están
activos. Y la economía de los Estados Unidos ahora mismo
no tienen la capacidad para hacerlo.
Hay un contraste que claramente pinta el abismo que se abre
en la sociedad estadounidense. Probablemente están conscientes
de la existencia de Robert Perle. Es de los principales "gavilanes"
pro guerra, presidente de la Junta para la Política de
la Defensa. El viernes pasado renunció su puesto después
que la prensa reportó varias veces que iba a recibir $800,000
en beneficios personales como cabildero de Global Crossing ante
el Pentágono. Durante los últimos dos años,
esta enorme empresa de la telecomunicación ha sido partícipe
en todo un ciclo de escándalos empresariales.
Al otro lado del abismo social de los Estados Unidos se encuentra
la soldado de primera clase, Jessica Lynn. Es una de los desaparecidos
en los alrededores de Nasiria. Se ha publicado una larga descripción
de como fue reclutada al servicio militar.
Vivía en el pequeño pueblo de Palestina, el estado
de West Virginia, donde la única fábrica ha clausurado.
Es una zona de ex mineros. Firmó para ingresar al ejército
a la edad de los diecisiete años. Según este bosquejo,
durante toda su vida, antes de ingresar al ejército, nunca
había viajado las 90 millas de Palestine a Charleston,
capital de West Virginia. Vivía a 30 millas del centro
comercial más cercano.
Es el tipo de persona que los militares han puesto en sus miras
para reclutar. Son aves de rapiña contra los más
vulnerables de la sociedad estadounidense, sólo para convertirlos
en carne de cañón en las guerras imperialistas.
A fin de cuentas, esta situación producirá una explosión
social en este país.
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